De la ONU al Conurbano

Qué dijeron los columnistas políticos durante el fin de semana.

 

  • Joaquín Morales Solá, “Macri, entre las emociones y las razones”, La Nación.

 

“Fue un lástima. Una palabra clave, pero mal colocada, desdibujó una política nueva después de 12 años de ineficaz retórica nacionalista. La cuestión es ya muy sensible desde cualquier lado que se la mire y refiere a las islas Malvinas. La palabra fue soberanía y aludía a la soberanía argentina en las islas. El presidente Mauricio Macri no la puso sólo en su boca, que hubiera sido lo correcto, sino en la de la primera ministra británica, Theresa May.

No es bueno, desde ya, comenzar una negociación desmentido y desmintiéndose. Mucho menos cuando esas conversaciones deberán atravesar tormentas emocionales argentinas, imposibles de confrontar con argumentos racionales. El objetivo del Gobierno es simplemente reinstalar la situación preexistente al kirchnerismo (…)

“El riesgo argentino no es, por lo tanto, que Londres consiga los derechos soberanos sobre las Malvinas; el verdadero riesgo es que los isleños logren la autodeterminación. ¿Geografía demasiado pequeña para ser un país? Timor oriental se convirtió en 2002 en el primer Estado soberano del nuevo siglo, luego de ser un dominio portugués durante mucho tiempo e indonesio en el último tramo. Cuanto más normal sea la relación con Londres y con los isleños más se alejará esa posibilidad (…)

“Macri sabe, además, que Gran Bretaña es un miembro destacado de la comunidad política, económica y financiera internacional. Y alimenta vastas expectativas sobre las inversiones extranjeras en 2017. En el fondo, la Argentina tiene también posiciones más coincidentes en temas comerciales con los británicos que con otros países europeos. Tal vez haya que buscar por ahí las explicaciones para la equivocación del Presidente en una cuestión que aquí arrebata los sentimientos más allá de las razones, más acá de las emociones”.

 

  • Julio Blanck, “Gobierno y gremios, una primavera difícil”, Clarín.

 

“La sociedad viene de atravesar meses horribles, con una brutal caída de la economía: 3,4% en el segundo trimestre. Y con una pérdida de 120.000 empleos informada por el INDEC, que ahora dice la verdad aunque al Gobierno no le guste.

“Por cierto, las señales recientes y los pronósticos de los expertos abren la expectativa de una recuperación de la economía y el empleo y de una baja consistente de la inflación. Pero aún así, esta flamante primavera se presenta difícil para las almas sensibles (…) “Algo va a haber”, afirma un hombre de la mesa chica que monitorea junto a Macri la gestión oficial. “Si tiran un hueso sobre la mesa se puede hablar”, dice uno de los nuevos hombres fuertes de la CGT (…)

“Mientras tanto por detrás de la escena hay algunos discretos puntos de entendimiento entre el Gobierno y la CGT. Por ejemplo, en la última reunión a solas Macri le planteó a Hugo Moyano mantener el orden interno en el sindicalismo y trasladar esa moderación a la calle (…)

A nadie le sobra nada. Ni el Gobierno tiene margen político para que la situación se le ponga explosiva. Ni la CGT tiene margen social para tirarse a la pileta sin pensarlo varias veces. Un sondeo de la consultora Synopsis revela que el 51% de los encuestados considera que su situación está peor que hace un año; un 37% cree que estará mejor dentro de un año y un 34% opina que estará aún peor que ahora; un 52% se expresa en desacuerdo con un paro sindical, mientras un 37% lo vería con buenos ojos”.

 

  • Mario Wainfeld, “Sobre imágenes cool, realidades frías”, Página 12.

 

“El periplo a Nueva York quedó inmortalizado en dos fotos encantadoras: el presidente Mauricio Macri y la primera dama Juliana Awada besándose en la ONU y bicicleteando por el Central Park. Ambas imágenes fueron preconcebidas, se urdieron con profesionalidad, tiempo y seso. Bien estudiadas, en una de esas rindieron sus frutos, entre ellos parecer espontáneas.

“Las declaraciones de Macri sobre su breve conversación con la Primer Ministra Británica, Theresa May, sí fueron naturales e impensadas. Salieron, consiguientemente, muy mal. El mandatario argentino anunció que acordaron de modo informal “un diálogo abierto que incluya, por supuesto, la soberanía en las islas Malvinas” (sic). La fila VIP para desmentirlo se fue formando y engrosando a todo vapor (…)

“El macrismo aplica mucho a las redes sociales, que dice privilegiar sobre los medios convencionales… tal vez porque cuenta con los más poderosos. En las jornadas que venimos repasando primaron los registros tradicionales sobre los del Siglo XXI, tomándose una revancha módica e interina. Macri se metió en problemas en una ronda informal con periodistas, luego quiso retocar su tropiezo hablando con comunicadores amigos. Malcorra corrió en pos del primer micrófono y cámara afín que encontró. Los expertos bajaron línea y platicaron de cuerpo presente en el CCK, para verse las caras y discurrir de modo convencional.

“Entre tanto, el Presupuesto anuncia que no habrá nueva rebaja en las retenciones ni supresión del “impuesto al trabajo”. Hay un cierto cuidado en el “gasto social”, porque el temor al “estallido” alecciona al Gobierno.

“La caída constante del PBI, las cesantías o las suspensiones, la mayor afluencia a los comedores son referencias enojosas que escapan al atento lente de la cámara en Nueva York. El frío de la economía se acentúa, la sequía azota a demasiadas personas humanas, la lluvia de inversiones se hace esperar. La realidad es más áspera que un paseo en el Central Park. En esas circunstancias, llegó la primavera”.

 

  • Mauricio Maronna, “Un nuevo capítulo para Santa Fe”, La Capital de Rosario.

 

“Sin que se haya notado demasiado en los medios, en las últimas semanas Lifschitz buscó visibilizar su presencia en reuniones con los gobernadores. Mantuvo encuentros con María Eugenia Vidal, Juan Schiaretti, Gustavo Bordet, Domingo Peppo y Gildo Insfrán. Por estas horas, es uno de los 120 invitados que participa de la fiesta de casamiento gaucho glam de Juan Urtubey con la modelo Isabel Macedo.

“No sólo Lifschitz es el que necesita oxigeno político para maniobrar en la coyuntura. El Partido Socialista deberá repensar cómo jugar nacionalmente, tras la fallida experiencia de 2015 en la que innecesariamente envió a Hermes Binner al cadalso de una elección a senador nacional con “boleta corta”. El resultado es conocido: cuarto por la tracción de las candidaturas de Macri, Scioli y Massa.

“Es extraño el momento que atraviesa la centroizquierda. El escenario político nacional, recortado entre Cambiemos y el peronismo, reclama una opción socialdemócrata pero algunas autodenominadas referencias “progresistas” —como el caso de Margarita Stolbizer— van en busca de una alianza con Sergio Massa.

“Habrá que esperar para saber si Antonio Bonfatti, presidente del PS nacional, puede articular un colectivo de centroizquierda que no termine consumido por “la grieta”.

“Sin embargo, como fue en el último proceso electoral, el socialismo deberá seguir cuidando sus casas matrices: provincia y Rosario”.

 

  • Carlos Sachetto, “El Presidente apuesta a un mayor optimismo”, La Voz del Interior.

 

“Si bien su trayectoria en el ámbito de los negocios le dio a Mauricio Macri una valorable experiencia para moverse en las altas esferas empresarias, su condición de presidente de laArgentinalointrodujoenelreducido núcleo de quienes ejercen el poder político mundial. Un miembro de la delegación que acompañó al jefe del Estado durante la semana pasada a Nueva York, contó que Macri está cada vez más fascinado con esos encuentros donde además de atender las relaciones e intereses diplomáticos, puede hacer sociales con los líderes de las naciones más poderosas.

“Tal vez algo de esa fascinación, y también mucho de ingenuidad y desconocimiento de ciertas reglas sobreentendidas en ese ambiente, lo llevó a incursionar con notable liviandad en uno de los temas más sensibles de nuestra política exterior: el diferendo con Gran Bretaña por las Islas Malvinas. El breve diálogo de mesa a mesa en un almuerzo con la primera ministra del Reino Unido, Theresa May, donde se prometieron hablar de los temas que interesan a ambos países, llevó a Macri a suponer que entre esas cuestiones estaría la soberanía de las islas. Con amateurismo político, el Presidente admitió esa posibilidad y desencadenó un confuso episodio diplomático (…)

“Falta ahora que ese contexto político internacional favorable se traduzca en hechos concretos y en especial en una mejora de la economía doméstica que pueda ser percibida por la sociedad. Los sondeos que se han realizado en las últimas dos semanas todavía mantienen en alto la expectativa, y aunque se observa una leve caída en la valoración de la gestión que había en el segundo trimestre del año, el Gobierno conserva más del 45 por ciento de aceptación”.

 

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