Con el acuerdo en marcha hay tregua en Santa Fe

 

Los acuerdos sellados la semana pasada entre el presidente de la Nación, Mauricio Macri, y el gobernador de Santa Fe, Miguel Lifschitz, para dar respuestas a los problemas de inseguridad y narcotráfico que sufre la provincia, generaron un primer momento de cambio de ánimo en la ambivalente y conflictiva relación entre Cambiemos y el socialismo, que incluyó semanas atrás fuertes cruces de declaraciones.

 

El encuentro que mantuvo ayer el gobernador con el secretario de Vivienda de la Nación, Domingo Amaya, en el que se anunció la inversión para construir más de 600 viviendas, es una muestra de que, entre ambas administraciones, hay sensación de tregua.

 

“Tenemos que aclarar que en los últimos ochos años la provincia de Santa Fe no recibió fondos federales para la ejecución de viviendas, esto nos hizo poner en un desfasaje de unas 40 mil viviendas, y este convenio federal que hoy estamos firmando es para subsanar ese déficit”, expresó secretario de hábitat de Santa Fe, Diego Leone, quien consideró de “inédito” el plan acordado entre el Ministerio de Interior y el Gobierno de Santa Fe.

 

En la Casa Rosada, días atrás, Lifschitz firmó un acuerdo en conjunto con la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, para poner en marcha un plan para combatir el narcotráfico y la violencia en la ciudad de Rosario. Si bien no se precisaron número de efectivos, ni tampoco la fecha, trascendió luego que el número de gendarmes que enviará Nación al distrito santafesino será de aproximadamente mil efectivos, y arribarán de manera gradual.

 

Tras el encuentro, Lifschitz disminuyó las críticas sobre el rumbo económico del Gobierno y ofreció una mirada más optimista sobre el futuro. Además del plan para combatir la inseguridad, el gobernador habría logrado en el encuentro, una promesa para el pago de deudas que Nación tiene con Santa Fe, con la mediación del ministro de Interior, Rogelio Frigerio.

 

Antecedentes

 

El primero en cuestionar al gobernador santafesino fue el presidente Macri, al declarar, meses atrás: “Siento que, en vez de trabajar en equipo, ellos quieren no asumir responsabilidades y echarle la culpa al Gobierno Nacional”. Más tarde, y en referencia a la cuestión de seguridad, la ministra Patricia Bullrich no fue menos dura: “Debe asumir el problema que hay en esa provincia. El gobernador no puede decir que la policía ha mejorado cuando en cada caso de drogas hay policías involucrados y en los últimos dos meses se volvió a disparar la tasa de homicidios”. Desde el socialismo consideraron que las declaraciones estaban relacionadas a la deuda entre la Nación y la provincia por la coparticipación y por la alianza que une al partido con el radicalismo en Santa Fe, pero aliado de Cambiemos a nivel nacional. El ministro Frigerio jugó un papel clave para que haya establecido esta tregua entre ambas administraciones. Ayer, por medio de su secretario de Vivienda, exhibió otro gesto de buena relación con el gobierno santafesino.

 

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