Blanqueo: bancos critican al Gobierno y crecen las dudas

 

por Leandro Gabin

 

En el sistema financiero, el plan de sinceramiento fiscal es un tema de cada día. Las preguntas de todo el mundo con respecto a la evolución del blanqueo no se hacen esperar. “Hay muchas consultas, pero poca acción”, reseñaba el ejecutivo de un banco extranjero que opera en Argentina. El financista contó que su banco, y el resto también, emprendieron conferencias y charlas privadas con clientes donde, entre otros temas, se hablaba del blanqueo. “Nosotros como entidad no podemos decirle a un cliente qué es lo que tienen que hacer. Sólo le presentamos las opciones que son conocidas”, cuenta. ¿Y la reacción del público? “Te escuchan, preguntan mucho, incluso quieren que vos les digas qué hacer. Pero después queda en la nada”, afirma el alto ejecutivo.

 

Cuando se le pregunta a varios bancos por qué el blanqueo arrancó tan lento, y crecen las especulaciones con respecto a que habrá una prórroga, la respuesta es siempre la misma. “La ley fue durísima para el Gobierno. Se ataron de manos con los plazos. Fue un error importante”, resaltan. Esto tiene que ver con los plazos cortos que otorgó el Ejecutivo para cada alternativa que dispuso en caso de ingresar al sinceramiento. Ahora, a fin de mes termina el plazo para entrar vía el bono a 3 años, que “nadie quería” y, por ende, tendrá un mal resultado. ¿Fue inteligente por parte del Gobierno poner el primer corte en una alternativa que a priori iba a ser cuanto mucho modesta? Pareciera que no primó la lógica política de mostrar buenos resultados primero para tentar a los que están con dudas.

 

“Lo que tendrían que haber hecho es no poner plazos para adherir al plan de sinceramiento. Dejarlo abierto. Así tenés margen. Ahora lo que no ingrese en el plazo corto que estipularon no ingresa más. Creo que fue el principal error”, disparan en los bancos. Las fechas críticas para el Gobierno son 30 de septiembre (vence la opción del bono corto a 3 años), 31 de octubre (fecha tope para ingresar cash), 31 de diciembre (último plazo para bono a 7 años) y 31 de marzo (fin del blanqueo).

 

Hace algunas semanas en el Gobierno deslizaban que el optimismo se mantenía y que “siempre la mayoría ingresa al final”. Pero la expectativa del sector privado, y más aún los bancos que están día a día con los clientes, cambió. “Hay que esperar. Operativamente cada banco atiende a su cliente. Es imposible tomar un tipo que no sea cliente del banco por el riesgo legal. Puede ir preso el ejecutivo de cuentas que lo atendió”, ejemplificaba el banquero.

 

Sucede que las entidades están obligadas a extender Reportes de Operaciones Sospechosas (ROS) a la UIF cada vez que uno de sus clientes hace una operación que no se corresponde con sus ingresos. Si bien hubo una flexibilización para que esto no ocurriera ahora con el blanqueo, ningún banco acata esa excepción si no es un cliente propio. “La crítica del Gobierno en el sentido de que no ayudamos o espantamos a la gente no es cierta. Pero hay que ser muy cauteloso. Mirá lo que le pasó al HSBC…nadie quiere ser el próximo”, recordaba el banquero la suerte que le tocó a esa entidad cuando fue sancionada (también sus directivos) por lavado y evasión aquí en el país.

 

De todas maneras, en los bancos creen que al final debería haber un caudal importante de gente que ingrese al sinceramiento fiscal. Eso, a pesar de que por ahora la operatoria no esté demostrando resultados. “Siempre es un tema particular la decisión de entrar o no a un blanqueo. No sólo es el costo de hacerlo, sino hacia adelante volvés a estar en el radar del fisco. En Argentina eso pesa aún mucho”, reconocen en el sistema financiero.

 

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