“Aunque llueva IED, no vamos a crecer si el Gobierno ajusta”

Entrevista a Fabián Amico, economista.

dolar Argentina futuros

 

Según el economista Fabián Amico, uno de los animadores de la heterodoxa Revista Circus, hay dos grandes factores que conspiran contra la ocurrencia de un proceso inversor de la magnitud que pretende el Gobierno: hay mucha capacidad ociosa y la demanda final no está creciendo. En diálogo con El Economista, además, pone en dudas las proyecciones macroeconómicas oficiales.

 

El grueso de sus colegas sostiene que el nivel de actividad se ha comenzado a estabilizar y la economía, como se dice en la jerga, está por pegar la vuelta. ¿Usted coincide con esto o, por el contrario, proyecta que seguirá la anemia en el nivel de actividad?

Para crecer, en el corto plazo, al menos, debe crecer algún componente de la demanda agregada. El Gobierno apuesta a la inversión, que es 14% del gasto agregado. Pero hoy existe abundante capacidad ociosa (el grado de utilización es apenas 62% en la industria). La inversión no puede crecer sin que crezca el tamaño de la demanda final, o sea, el consumo y las exportaciones. En este contexto, la inversión extranjera es una anécdota, ya que no hay ninguna correlación entre IED e inversión doméstica. Aunque “lluevan”, eso no tiene efecto sobre el crecimiento si el Gobierno hace ajuste. A su vez, el consumo depende de los salarios, las jubilaciones y el crédito, que están estancados (o recuperando lentamente el terreno perdido). Por último, el ajuste determinó caídas anuales nominales en la inversión pública. Y para 2017, el Presupuesto prevé aumentos irrisorios del gasto estatal. El promocionado Plan Belgrano, por ejemplo, no tiene imputación presupuestaria. Algunos colegas ven un espejismo o tienen alguna información que no es de dominio público.

 

El Gobierno se ha puesto el objetivo de “desinflar” la economía y llegar a una inflación de 5% en 2019. Antes, en 2017, pretende lograr una inflación entre 12%- 17%. ¿Lo ve factible?

Para lograr eso hay que generar mucho desempleo, y durante bastante tiempo, y además hay que desarmar el mecanismo de ajuste salarial vía paritarias. No parece factible. Además, el Gobierno insiste en volver a ajustar las tarifas y permitir un ajuste alcista del tipo de cambio nominal. Ese combo no es compatible con una baja tan importante de la inflación.

 

¿Cuáles son los riesgos del esquema de metas de inflación?

Es un régimen muy difundido y exitoso en su objetivo, pero tiene varios críticos… El éxito del sistema de metas nunca se basó en el control del “exceso” de demanda agregada y menos aún en el control de la cantidad de dinero (algo que el mainstream, excepto en Argentina, descartó hace tiempo en todo el mundo). Simplemente, el alza de la tasa de interés aprecia la moneda doméstica al inducir ingresos netos de capitales. Pero el sistema no funciona tan bien cuando la política monetaria no logra inducir ingresos de capitales ni desalentar las fugas.

 

El tipo de cambio, sostienen algunos economistas y empresarios, está “atrasado”, es decir, no es competitivo. ¿Coincide?

Parece haber un consenso en ese punto, pero va a contramano de toda la evidencia. Las exportaciones e importaciones son prácticamente insensibles a variaciones del tipo de cambio real. Hoy, todo el mundo devalúa y caen las exportaciones de todo el mundo. Ciertamente, tipo de cambio real más alto es más rentabilidad para los empresarios, y no faltan economistas que intentan transformar esa situación distributiva en una virtud macroeconómica. Pero desde la perspectiva del desarrollo, el nivel del tipo de cambio real carece de relevancia en términos de política económica, si se lo compara con el efecto de la inversión pública en infraestructura, comunicaciones y tecnología que impacta en los costos estructurales de cualquier economía.

 

Te puede interesar

One Comment

  • Javier Ghibaudi dice:

    Excelente y directo el análisis de Fabián Amico, desvelando el sentido común que anda dando vueltas tanto en el debate académico como en el político.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *