Algunos apuntes sobre el nuevo plan económico

18 de enero, 2016

(Columna de Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit) clomid walmart when will advair diskus be generic advair diskus 250 50 price walgreens buy Flonase buy clomid paraguay has an resident in mexico city and buy zoloft buy amoxil online, amoxicillin bedwetting, amoxicillin wet granulation. 50mg an inflated medicine in in australia in 2005, buy zoloft 50mg the reason was 126 weights per  6 days ago – clinic, there are preferred intake of baclofen price without insurance. tabletten; order cialis in best online store: buycialisln.com. best prices, fastest worldwide shipping, special discount! cheap baclofen cheapest prices pharmacy. prednisone buy online uk. fastest shipping, order lioresal, lioresal 25mg, generic lioresal, lioresal price, buy baclofen , baclofen mg, lioresal tablets. buy baclofen online . baclofen . baclofen is a muscle relaxant medication. baclofen reduces the severity of muscular jerks in neurological illnesses like multiple order prednisone without prescription. 40 mg; diflucan online australia discount

Finalmente, se conoció el plan del Gobierno para enderezar el rumbo de la economía. Teniendo en cuenta la herencia recibida no sorprende que la nueva Administración haya decidido implementar un ajuste (o “sinceramiento” en el léxico macrista). Lo que acaso sorprenda es la combinación elegida: shock cambiario, metas de inflación y gradualismo fiscal.

En conferencia de prensa, Alfonso Prat-Gay expuso los objetivos para los próximos años. En materia cambiaria se operará bajo un esquema de flotación administrada, mientras que el BCRA utilizará el régimen de metas de inflación. Concretamente, apuntará hacia un rango de inflación de 20-25% para este año, de 12-17% para el próximo, 12-8% en 2018 y alrededor del 5% hacia fines de 2019. Para no exacerbar el sesgo recesivo de la política económica, el déficit fiscal se reducirá gradualmente, vía un recorte neto de gastos este año y la recuperación del crecimiento en los próximos. Esto implica pasar de un rojo fiscal de 7,1% del PIB a 4,8% en 2016, para luego ir convergiendo hasta llegar a casi 0% hacia fines de 2019.

La estrategia económica no está exenta de críticas. Al margen de la esperable reprobación del kirchnerismo, algunos cuestionan, puntualmente, el gradualismo en materia fiscal. Sin embargo, criticar que no se avanza suficientemente rápido en reducir el déficit es ignorar las restricciones políticas bajo las que opera todo gobierno. Mauricio Macri es el presidente de todos los argentinos, pero casi el 49% de la sociedad votó por la continuidad del modelo anterior o una versión mejorada del mismo, lo cual limita el mandato del “cambio”. O, si quiere verse en otra perspectiva, reduce la tolerancia social a un ajuste. Si a la devaluación y endurecimiento monetario se le agregase una consolidación fiscal importante se estaría empujando la economía hacia una recesión más profunda y, acaso, más prolongada de lo que la sociedad está dispuesta a aceptar.

De todas maneras, tampoco hay margen para achicar el rojo fiscal rápidamente. Más de la mitad del gasto público se destina a jubilaciones, salarios y planes sociales. Recortar estos rubros implica comprar un conflicto mayúsculo, rifar credibilidad y darle un severo golpe a las expectativas. Avanzar sobre los gastos de capital sería una opción siempre y cuando Macri desistiera de su promesa de implementar un ambicioso programa de infraestructura que, por otro lado, es necesario para mejorar la productividad económica. Y reducir las transferencias discrecionales a las provincias complicaría las negociaciones entre el Ejecutivo y los gobernadores, que hoy tienen la llave para destrabar el Congreso Nacional. Por ello es que el Gobierno avanzará tan rápido como la restricción política lo permita (poco) y por donde menos costos termine pagando (subsidios mal asignados y el denominado “derroche”), aún cuando económicamente ello no le reporte demasiado ahorro (2,3% del PIB).

Más que centrarse en las críticas conviene preguntarse sobre las posibilidades de éxito de la estrategia. Alcanzar la meta fiscal este año no depende tanto de aspectos económicos sino de voluntad política para recortar subsidios y reordenar el gasto. No parece haber dudas de que se avanzará en esa dirección. Los objetivos para el resto del mandato dependen de que el ajuste inicial sea exitoso y la economía vuelva a crecer, lo cual hoy es difícil de evaluar.

Las dudas son más razonables en cuanto al objetivo de inflación. Teniendo en cuenta la devaluación, la futura reducción de los subsidios a las tarifas de los servicios públicos y una puja distributiva que se vislumbra complicada, un rango de inflación de 20-25% para este año es posible pero ambicioso. La clave en materia de precios será por recuperar el control de las expectativas una vez asimilado el impacto de los shocks puntuales.

Tal como está diseñado, el éxito del programa económico depende de utilizar la palanca del crédito. Si el rojo fiscal sólo se reducirá gradualmente, entonces se necesita abrir la cuenta capital de forma tal de no recostar el financiamiento exclusivamente sobre las espaldas de un BCRA ocupado en controlar la inflación (a la vez, ello ayudaría a la estabilidad cambiaria vía incremento de reservas). De lo contrario, el Banco Central enfrentará mayores dificultades para cumplir con las metas y se complicará el anclaje de expectativas. Resolver el litigio con los holdouts adquiere ahora mayor relevancia, ya que la credibilidad de la política económica está en riesgo. Y cualquier plan exitoso no sólo precisa ser consistente sino también creíble.

Te puede interesar

2 Comments

  • carlos nestor armanth ceballos dice:

    y a esas pautas le llaman plan económico………?
    Argentina, pais neofeudal, fundado sobre dos holocaustos y la corrupcion. Bs As sub coloniza al interior, plagado de sres gobernadores feudales que en algunos casos se autoexportan a ellos mismos…una economia de estructura colonial….un pais gobernado por el porteñismo librecambista(aunque parezca mentira los economistas no saben que es liberalismo y que es el neoliberalismo) salimos de guatemala para caer en guatepeor
    Argentina debe fundar una 2° el plan economico no lo pueden hacer dos o tres tipos con antecedentes no confiables, tenemos universidades de Economia….como el plan Fenix,
    o tomamos mas en serio los problemas crónicos de Argentina o vamos derecho a una guerra civil, diran no!! que Va!! las cosas no pasan hasta que pasan… el mundo ya esta en la 3° Guerra mundial, hora con una modalidad nueva; la Guerra civil Molecular, claro que no han oido hablar de esto, si estan empachado por los lujos,luces y alfombras…..se creen que el pais es de ellos….cuantos presidentes han venido que se comian al mundo, por favor….. y los medios tienen gran cuota de culpa … y no vaya a ser que nos quieran involucrar en los lios del Oriente Medio… por lo que se esta viendo……

  • marcel huaclla dice:

    Al parecer, el gobierno del Sr. Macri será un periodo de ordenar las cuentas fiscales, cambiarias, monetarias, balanza de pagos y de deuda. El siguiente gobierno tendrá la posibilidad de cosechar los logros. El problema se ve que es mayúsculo en estos casi diez años de desorden y populismo. Arreglar el tamaño del Estado, su estructura y deuda creo pasaría por la modificación de la Constitución y las alianzas que se puedan hacer en el Congreso para lograr las leyes que permitan cambiar el destino de Argentina. Equilibrar las cuentas, no será de mucha ayuda, ya que en el futuro fácilmente podrán ingresar los populistas y volver como siempre a los subsidios, inflación, crecimiento del Estado, más deuda.

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *