Sola: “El Gobierno traicionó el espíritu de las paritarias”

El tope a las paritarias complica las negociaciones, según el coordinador del Observatorio de la CGT, Jorge Sola.

(Por Facundo Matos) Pese a que varios de los gremios importantes cerraron acuerdos en torno al 27% y se evitaron algunos conflictos, las negociaciones salariales siguen estancadas en varias áreas clave. Bancarios, Aceiteros, Alimentación, Seguros y los de representantes del sector de transportes entraron en enfrentamiento con el Gobierno y encabezaron paros sectoriales que desembocarán finalmente en la huelga nacional del 9 de junio. Los sindicalistas piden aumentos superiores al 30%

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para recuperar la pérdida de poder adquisitivo del año pasado y ganarle a la inflación de este año. Desde el Gobierno argumentan que incrementos por encima del 30% provocarían una mayor suba de precios que reduciría los salarios en términos reales. Por eso, según Jorge Sola, coordinador del Observatorio Social y Económico de la CGT que conduce Hugo Moyano, “el Gobierno traicionó el espíritu de las paritarias” y es –antes que los propios empresarios– el que entorpece las negociaciones. Ante la desaceleración de la inflación y el hecho de ser un año electoral, se esperaban para este año paritarias de resolución más sencilla. ¿Por qué se tornaron más complejas? Es cierto que se desaceleró la inflación pero el año pasado fue un año atípico porque el Gobierno devaluó y produjo una inflación que en algunos casos alcanzó el 4% mensual, entonces la comparación muestra una desaceleración, pero seguimos hablando de una inflación superior al 2% mensual. Por otro lado, las paritarias se han puesto complicadas por la intervención del Gobierno estableciendo un techo, cuando eso no estaba en ningún lado previsto el año pasado. De ser paritarias libres han pasado a ser “paritarias libres siempre y cuando no pasen el 27%”. Lejos de reclamar hacia los empresarios, algunos están reclamando al Gobierno, como los aceiteros, que llegaron a un acuerdo pero no fue homologado por el Ministerio de Trabajo. Pasamos de discutir la participación de los trabajadores en las ganancias como manda la Constitución y como el diputado Héctor Recalde pidió en un proyecto, a discutir salarios por debajo de la inflación. Los funcionarios señalaban que ese tope no se lo ponía el Gobierno sino la propia economía, porque un aumento abrupto de los salarios impactaría sobre el nivel de precios. ¿Cree que es así? No, lo que pasa es que hay varios argumentos oficiales. El ministro de Economía, Axel Kicillof, dice eso que vos mencionás y el ministro de Trabajo, dice que cada actividad debe tener en cuenta la productividad y por lo tanto en base a eso son dos posturas diferentes y se nota en el ánimo de ambos que están enemistados en eso. Pero ninguna de las dos debería pesar sobre una negociación que es libre y que si los trabajadores coinciden con quien les paga el salario que el aumento debe ser tal o cual cifra, no debería intervenir el Estado y de hecho no tiene la potestad para hacerlo. El Estado solamente funciona en la paritaria como fácil negociador de la situación, no como censor, que es lo que está sucediendo en este caso. Por lo tanto, está claro que ha intervenido en la institución de la paritaria y lo ha hecho estableciendo una libre censura. Está traicionando el espíritu de las paritarias. ¿El aumento de salarios no puede potenciar la inflación, como plantea el Gobierno? Ellos ven a los salarios como fogoneadores de la inflación y por lo tanto de su análisis se deduce –aunque no lo dicen– es que si hay aumentos de salarios, ese aumento va a parar al consumo, que va a disparar un aumento de precios y eso va a generar más inflación. Ahora, creer que los salarios son los causantes de la inflación es poner a los trabajadores en una situación de debilidad absoluta. Porque la participación de los trabajadores en la distribución de la riqueza en Argentina es apenas superior al 30%, con lo cual el 70% restante se reparte entre los mismos actores que este Gobierno dice confrontar, que son los poseedores de la tierra y el capital. Son ellos los que producen la inflación, el 50% de los trabajadores vive con un salario de $6.000, 28% menos que lo que cuesta una canasta básica de pobreza para una familia. Efectivamente no es ahí, en la puja distributiva, donde están las razones de la inflación. Tendrán que ir a atacar la renta financiera, minera, de capital, de la tierra, ahí están las causas de la inflación. ¿El problema es qué inflación tomar: si la pasada o la de este año? En el Gobierno está tomando con la inflación que está en curso y la que viene, pero nosotros no estamos peleando por el aumento que viene sino por la inflación pasada. No es inocente que el Gobierno hable de inflación y no de poder adquisitivo. Parecerían ser dos cosas iguales pero una es más grave que la otra. Con respecto a la inflación podemos coincidir en un número más o un número menos. Pero la pérdida de poder de compra en torno al 4-5% y del 9-12% para los trabajadores que están impactados por el impuesto a las Ganancias es la que sufrieron los trabajadores el año pasado y la que estamos tratando de recuperar ahora. Entonces, la lectura es nuestro índice de inflación interanual que es del 31% más la pérdida del poder adquisitivo del año anterior, estamos en una cifra del 35% para arriba. Para algunos gremios como Seguros, es del 38% lo que estamos reclamando, para otros como aceiteros, será 36%, que es lo que habían acordado pero que el Gobierno se negó a homologar, y para otros como Alimentación, es del 42%. El promedio de lo que se está acordando es el 27%. ¿Cuánto mejora eso la situación de los trabajadores? No sé cuánto se van a poder mantener esos acuerdos. Los gremios no van a poder sostener por mucho tiempo porque las propias bases cuando se agote el primer tramo estarán pidiendo otra vez, como advirtieron incluso algunos de los secretarios generales que acordaron con el Gobierno por esos porcentajes. Lo que están haciendo es aguantar hasta octubre y después bueno, lo dejarán para el próximo Gobierno. Pero hay una irresponsabilidad de parte de quien acepta un acuerdo que sabe que está por debajo de lo que debe ser. Quien no recupere lo que perdió el año pasado y que hoy firme por debajo del índice de inflación va a potenciar lo perdido el año anterior. ¿La modificación de ganancias ayuda de algún modo? No, no ha tenido un mayor efecto sobre la mayoría de los trabajadores que están alcanzados por el impuesto a las ganancias y para los que tengan aumentos salariales van a quedar totalmente desvirtuado. El poco efecto positivo que pudiera tener es nada más que un parche que no hace a la solución de fondo, que se está demorando porque implicaría reducir los ingresos fiscales y lo están tratando de postergar para el próximo gobierno.

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