Menos ahorro en pesos y mucho dinero inmóvil

El BCRA presentó su informe sobre la evolución del sistema financiero

(Columna de Luis Varela)

A poco más de seis meses de la salida del apellido Kirchner de la Casa Rosada, el Banco Central acaba de presentar su último informe sobre la evolución del sistema financiero y de las cifras presentadas se desprende, con toda claridad, que los argentinos han achicado de manera consistente su ahorro en moneda nacional.

El peso argentino, que fue ganando espacio lentamente en los bolsillos de la población durante los años de baja inflación, está empezando a ser dejado a un lado rápidamente como si contagiara algún tipo de peste peligrosa.

Según números de la autoridad monetaria, en los últimos doce meses el stock total de dinero colocado en cajas de ahorro, es decir en las cuentas sueldo, creció un notable 42,8%, al pasar de 153.550 millones de pesos de mayo de 2014 a 219.300 millones en mayo de 2015.

Mientras el dinero colocado en las cuentas de los trabajadores se expandió con semejante multiplicación, el stock total de depósitos a plazo fijo en pesos se expandió en los últimos doce meses apenas en un 22,36%, al pasar de 389.000 millones de pesos de mayo del año pasado a 475.800 millones en mayo de este año.

A estos datos se deben agregar, por supuesto, las cifras de la inflación. Según las consultoras económicas, con el país sumergido en una recesión que ya dura seis trimestres, la evolución de los precios está aumentando a un ritmo del 27% anual, al tiempo que en su último informe de abril el Indec midió una inflación anualizada del 16,5% y la inflación Congreso fue ubicada en el 29,8%.

Con tasas de plazos fijo que antes estaban entre mínimos del 23% y máximos del 27% anual, y que ahora se pagan entre 22 y 24%, puede comprenderse perfectamente por qué los argentinos van quitando lentamente su participación en los depósitos a plazo fijo en términos reales. Y con la cercanía de la elección presidencial todo apunta a que la tendencia se agudice todavía más.

Por el momento se tiene la certeza de que el apellido Kirchner no estará en la Rosada a fines de diciembre, pero debido a las nulas expresiones de los candidatos presidenciales, nadie puede asegurar qué sucederá con los apellidos Kicillof y Vanoli una vez que se inicie el nuevo mandato.

Lo que sí se sabe es que el sistema, lentamente, se va preparando para un escenario en el que las variables estarán bajo una importante presión.

Las tasas

Según el informe de la autoridad monetaria las entidades financieras están apretando clavijas en los préstamos que les cobran a las personas.

En las tasas de las tarjetas de crédito se cobraban mínimos y máximos del 29 al 55% anual en el espectro de los principales bancos, mientras que según los últimos datos de Reconquista 266, el Banco que menos tasa cobra sigue siendo el Banco Nación, con una tasa del 32% anual, mientras que el banco Sáenz ya está cobrando 58,5%. Entre esos dos extremos los bancos Macro, Itaú e Hipotecario cobran 48%, el Galicia 47%, el Francés 43%, el Ciudad 39%, el Santander Río y el Credicoop 38% y el Banco Provincia de Buenos Aires 37%.

En el informe presentado por el Banco Central se observan algunas otras particularidades que muestran perfectamente de qué modo se está moviendo el dinero en el sistema financiero argentino.

Según el último dato oficial, el sistema tiene captados depósitos por 990.560 millones de pesos, de los cuales el 52,6% están depositados en bancos estatales y el 47,4% restante están depositados en bancos privados.

De los depósitos totales, el banco insignia sigue siendo, por lejos, el Banco de la Nación Argentina: tiene captados 290.684 millones de pesos, es decir el 29,3% del total de los depósitos. A varios cuerpos de la posición del Banco Nación se ubica el Banco Provincia de Buenos Aires con el 9,6% de los depósitos, luego el Santander Río (primero entre los privados) con el 7,1%, el Galicia 6,6%, el Francés 5,2%, el Macro 4,9%, el Credicoop 3,9%, el HSBC 3,7% y recién allí viene otro banco estatal, el Ciudad de Buenos Aires, con el 3,6%.

Debe consignarse que, siempre según los datos del BCRA, hubo algún movimiento en la participación de las entidades en la captación de depósitos. Comparando con el informe de hace un año, las cuatro entidades que más mejoraron en participación fueron el Santander Río (subió del 6,7% al 7,1% del total), el provincia de Córdoba (pasó de 1,7 a 1,9%), el Credicoop (creció de 3,7 a 3,9%) y el Nación (se elevó de 29,13 a 29,3%). En sentido contrario, los cuatro bancos que más se achicaron en participación de captación de depósitos fueron el Macro (bajó de 5,2 a 4,9%), el Francés (achicó de 5,5 a 5,2%), el Itaú (declinó de 1,37 a 1,1%) y el Nuevo Banco de Santa Fe (descendió de 1,55 a 1,4%).

En el balance global de captación de depósitos debe indicarse que, debido al pago de los salarios públicos, los bancos estatales siguen ampliando su parte del mercado. Hace un año la banca estatal tenía el 51,9% de todos los depósitos y según el último informe ese número creció hasta 52,6% del total.

Lo particular del caso es que en este Estado que se la pasa dando subsidios a troche y moche, la cantidad de préstamos repartidos por los bancos estatales no creció de la mano de los depósitos. Mientras los depósitos de la banca estatal crecieron de 51,9 a 52,6% del total, la banca pública sigue prestando exactamente lo mismo: hace un año prestaba el 41% del dinero total prestado y en este momento se sigue prestando el 41% del total.

Según el último informe del BCRA, el sistema financiero argentino tiene otorgados préstamos por 653.493 millones de pesos, de los cuales el 59% corresponden a créditos otorgados por los bancos privados y el 41% restante se realizó a través de bancos estatales.

Así como es líder en la captación de depósitos, el mandamás en préstamos concedidos también es el Banco de la Nación Argentina, con el 18,5% del total, seguido por el Provincia de Buenos Aires con el 9,2%, el Santander Río 8,4%, Galicia 7,6%, Macro 6,4%, Francés 6,2% y allí aparece otro banco estatal, el Ciudad de Buenos Aires, con el 4,4% del total de los préstamos.

Según los datos de Reconquista 266, los movimientos en la participación del mercado de préstamos son interesantes de observar. Las cuatro entidades que más crecieron en el último año fueron el Banco Provincia de Buenos Aries (subió del 7,7 al 9,2% de los préstamos totales), Citibank (pasó de 2,6 a 2,9%), Provincia de Córdoba (se expandió de 1,6 a 1,9%) y el Galicia (mejoró de 7,4 a 7,6%).

Del otro lado, las entidades que más achicaron su participación en el total de préstamos fueron el Nación (que bajó de 20,4 a 18,5%), el Itaú (declinó de 1,8 a 1,7%), el Macro (achicó de 6,5 a 6,4%) y el Francés (ajustó de 6,3 a 6,2%).

Dinero sin usar

Pero donde posiblemente surge el número más llamativo de todos es en la cantidad de dinero muerto que mantienen en sus cajas los bancos estatales, billetes que van perdiendo valor, sin ser utilizados, por el deterioro inflacionario.

Siempre según los números del Banco Central, el total del sistema tuvo en la última evaluación depósitos por 990.560 millones de pesos y préstamos por 653.493 millones. Eso significa que hubo una diferencia de 337.067 de dinero tomado sin prestar, o sea dinero muerto.

De ese dinero inmóvil, riqueza que no es utilizada para generar actividad o renta, el 74% estuvo en bancos estatales y el 26% se mantuvo en bancos privados, lo cual demuestra un diferente grado de eficiencia en la administración de los fondos.

De mayor a menor, los bancos que tuvieron más plata inmóvil (diferencia entre plata captada y plata prestada) fueron el Banco de la Nación Argentina, el Banco Provincia de Buenos Aires, el Banco de San Juan, el Banco Ciudad de Buenos Aires y el Banco de la provincia de Córdoba.

Increíblemente, de los 290.684 millones de pesos captados por el Banco Nación, prestó apenas 120.658 millones y se quedó sin utilizar la friolera de 170.026 millones de pesos. El Banco Provincia, por su parte, tomó depósitos por 95.190 millones de pesos y prestó 60.029 millones, por lo que dejó sin usar 35.160 millones.

Los próximos meses serán decisivos. El mercado se debate intentando adivinar cuáles van a ser las decisiones del Gobierno entrante, que deberá realizar movimiento para terminar con el clima recesivo. Los candidatos hablan de movimiento graduales, pero por el tamaño de los achicamientos y de las suspensiones laborales, casi nadie les cree. Veremos lo que ocurre.

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