El “efecto Zannini”

¿Cómo cambian las proyecciones económicas para 2016?

Hasta hace unos meses, los activos cabalgaban al alza sobre dos supuestos interconectados: que no ganaría el FpV en 2015 y que, por ende, en 2016 llegaría un Gobierno más market friendly. Hoy, esa suposición concatenada tiene (muchos) menos adeptos que antes. Y eso se refleja en los precios de los activos, que se han aplacado en las últimas semanas. En cambio, ganó adeptos la perspectiva de un Daniel Scioli (DOS) ganador. La intención de voto hacia Macri se estancó, y la relativa estabilidad económica potenció las chances de un Scioli que, ahora, es el único candidato del FpV. Un DOS que, además, se ha kirchnerizado últimamente (algo que se reforzó éstos días con la nominación de un kirchnerista de paladar negro como Carlos Zannini como vicepresidente) y que, por ende, está más cerca de un “siga siga” de la política económica que de un cambio. Por ende, la nueva tesis dominante de 2016 es la continuidad del FpV y de la política económica. “En términos económicos, la percepción generalizada del mercado sobre estos últimos desarrollos ha sido que las posibilidades de introducir modificaciones al actual esquema de política económica serán cada vez más complejas, en la medida que el kirchnerismo más duro mantendrá una influencia importante en el Congreso y en un posible Gobierno sciolista. Sin desconocer ni minimizar estas dificultades, también es cierto que por el diseño institucional de nuestro país, las potestades y recursos del vicepresidente son particularmente limitados, esquema que posiblemente le permita a Scioli acotar su influencia y margen de acción”, agregan desde ACM, y dicen que la fórmula única que presenta el FpV incrementa su “competitividad electoral” y lo acerca a una victoria en primera vuelta, chance potenciada por el fraccionamiento del menú opositor. ¿Qué hay que esperar para el precios de los activos en el corto plazo? Una ampliación de las brechas cambiarias (algo se vio esta semana), un sesgo bajista en la renta variable y un riesgo soberano que se mantendrá alto. ¿Cuán kirchnerista y cuán independiente será Scioli? Esa es la pregunta que se viene, y la que irá moldeando las tendencias del mercado. Desde Analytica sugieren una cartera inversorea cautelosa: wait-and-see. Sin embargo, desde Elypsis, la consultora capitaneada por Eduardo Levy Yeyati, creen que el escenario más probable (y al que le asignan 40% de probabilidades de ocurrencia) es el de un Scioli ganador y gradualista, es decir, con cambios lentos, pero cambios al fin, en la política económica. “El escenario

más probable es el de un distanciamiento de Scioli de las prácticas de los últimos años”, dicen, aunque “el nombramiento de Zannini demoraría la resolución del problema externo y la eliminación del cepo, con efectos adversos sobre el crecimiento en 2016”. Coincide Barclay’s, que acaba de recomendar reducir la exposición a la renta fija argentina. Esto postergaría el fin de la estanflación, añaden en Elypsis. La hipótesis de un Scioli continuista subió con su kirchnerización y la nominación de Zannini, pero tiene una probabilidad de ocurrencia menor (20%). Y aún si el “siga siga” fuera el camino elegido prima facie, creen en Elypsis, la estrategia tendría patas cortas: “De materializarse el escenario continuista, con los costos que éste tendría sobre la imagen de Scioli y sus chances de consolidarse en la elección de 2017, vemos una alta probabilidad de que sea sustituido por un enfoque gradualista en la segunda mitad de 2016, lo que reduce sustancialmente el downside de este escenario sobre la performance de los activos locales”. Por eso, el gradualismo sería el camino más probable. Según Elypsis, el gradualismo de DOS privilegiaría primero, a diferencia del de Mauricio Macri (MM), más la agenda interna (inflación, crecimiento, empleo) que la externa. Más aún: con un Macri ganador (una hipótesis, a nuestro juicio, incorrectamente devaluada por éstos días), también hay más chances de gradualismo que de shock.

Continuidad

Gradualismo

Shock

Scioli

20%

40%

Macri

30%

10%

  Un Macri ganador y gradualista tiene 30% de probabilidades mientras que un Macri ganador y en versión shock sólo tiene una probabilidad de ocurrencia de 10%. “Cada uno a su modo, se inclinará por el gradualismo”, expresan desde Elypsis. El gradualismo de Macri privilegiaría la agenda externa (holdouts, financiamiento, cepo) antes que la interna. En suma, las chances de un enfoque gradualista en 2016 de la agenda económica, sea con DOS o MM, es de 70%. Falta poco tiempo para que los argentinos vayan a las urnas. Recién allí se sabrá si la nueva tesis dominante (DOS ganador) se confirma. Mientras tanto, las expectativas y los agentes se moverán al son de la percepción de qué hará el siempre enigmático Scioli desde Balcarce 50. Tranquilo, amigo lector: quédese por acá que se lo iremos contando.

 

Continuidad

Gradualismo

Shock

Scioli

20%

40%

Macri

30%

10%

Hasta hace unos meses, los activos cabalgaban al alza sobre dos supuestos interconectados: que no ganaría el FpV en 2015 y que, por ende, en 2016 llegaría un Gobierno más market friendly. Hoy, esa suposición concatenada tiene (muchos) menos adeptos que antes. Y eso se refleja en los precios de los activos, que se han aplacado en las últimas semanas. En cambio, ganó adeptos la perspectiva de un Daniel Scioli (DOS) ganador. La intención de voto hacia Macri se estancó, y la relativa estabilidad económica potenció las chances de un Scioli que, ahora, es el único candidato del FpV. Un DOS que, además, se ha kirchnerizado últimamente (algo que se reforzó éstos días con la nominación de un kirchnerista de paladar negro como Carlos Zannini como vicepresidente) y que, por ende, está más cerca de un “siga siga” de la política económica que de un cambio. Por ende, la nueva tesis dominante de 2016 es la continuidad del FpV y de la política económica. “En términos económicos, la percepción generalizada del mercado sobre estos últimos desarrollos ha sido que las posibilidades de introducir modificaciones al actual esquema de política económica serán cada vez más complejas, en la medida que el kirchnerismo más duro mantendrá una influencia importante en el Congreso y en un posible Gobierno sciolista. Sin desconocer ni minimizar estas dificultades, también es cierto que por el diseño institucional de nuestro país, las potestades y recursos del vicepresidente son particularmente limitados, esquema que posiblemente le permita a Scioli acotar su influencia y margen de acción”, agregan desde ACM. ¿Cuán kirchnerista será Scioli? Esa es la pregunta que se viene. Sin embargo, desde Elypsis, la consultora capitaneada por Eduardo Levy Yeyati, creen que el escenario más probable (y al que le asignan 40% de probabilidades de ocurrencia) es el de un Scioli ganador y gradualista, es decir, con cambios lentos, pero cambios al fin, en la política económica. “El escenario más probable es el de un distanciamiento de Scioli de las prácticas de los últimos años”, dicen, aunque “el nombramiento de Zannini demoraría la resolución del problema externo y la eliminación del cepo, con efectos adversos sobre el crecimiento en 2016”. Coincide Barclay’s, que acaba de recomendar reducir la exposición a la renta fija argentina. Esto postergaría el fin de la estanflación, añaden en Elypsis. La hipótesis de un Scioli continuista subió con su kirchnerización y la nominación de Zannini, pero tiene una probabilidad de ocurrencia menor (20%). Y aún si el “siga siga” fuera el camino elegido prima facie, creen en Elypsis, la estrategia tendría patas cortas: “De materializarse el escenario continuista, con los costos que éste tendría sobre la imagen de Scioli y sus chances de consolidarse en la elección de 2017, vemos una alta probabilidad de que sea sustituido por un enfoque gradualista en la segunda mitad de 2016, lo que reduce sustancialmente el downside de este escenario sobre la performance de los activos locales”. Por eso, el gradualismo sería el camino más probable. Según Elypsis, el gradualismo de DOS privilegiaría primero, a diferencia del de Mauricio Macri (MM), más la agenda interna (inflación, crecimiento, empleo) que la externa. Más aún: con un Macri ganador (una hipótesis, a nuestro juicio, incorrectamente devaluada por éstos días), también hay más chances de gradualismo que de shock. Un Macri ganador y gradualista tiene 30% de probabilidades mientras que un Macri ganador y en versión shock sólo tiene una probabilidad de ocurrencia de 10%. “Cada uno a su modo, se inclinará por el gradualismo”, expresan desde Elypsis. El gradualismo de Macri privilegiaría la agenda externa (holdouts, financiamiento, cepo) antes que la interna. En suma, las chances de un enfoque gradualista en 2016 de la agenda económica, sea con DOS o MM, es de 70%. Continuidad Gradualismo Shock Scioli 20% 40% – Macri – 30% 10% Fuente: Elypsis Falta poco tiempo para que los argentinos vayan a las urnas. Recién allí se sabrá si la nueva tesis dominante (DOS ganador) se confirma. Mientras tanto, las expectativas y los agentes se moverán al son de la percepción de qué hará el siempre enigmático Scioli desde Balcarce 50. Tranquilo, amigo lector: quédese por acá que se lo iremos contando.


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One Comment

  • Marcos dice:

    Todos le hacen propaganda al gradualismo pese a ser mas costoso que el shock y haria acentuar mas la estanflación.

    Es como que suena bien la plabra gradualismo pero no saben que implica.

    Y la continuidad, es un suicidio, como le ocurrió a Delarua.

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