Claroscuros en el frente sindical

Varios gremios cerraron sus paritarias, otros esperan

A poco de cumplirse el primer semestre del año, el panorama en el mundo sindical presenta claroscuros. Varios gremios –en particular los más cercanos al oficialismo– cerraron sus acuerdos, mientras otros tantos siguen en la discusión.

En un primer momento, el Gobierno Nacional intentó limitar las paritarias a aumentos por debajo del 27%, con el argumento de evitar que incrementos demasiado elevados repercutan en los precios, provocando una caí- da del salario real. Otro argumentos, no tan explicitado, es que aumentos salariales en los sectores de mayores ingresos podrían llegar a canalizarse al dólar ahorro y presionar sobre las reservas del BCRA.

Los gremios alineados al Gobierno –UOM, UOCRA, UPCN, SUTERH, Comercio– sellaron acuerdos en torno a ese porcentaje, pero que se podrían mejorar con otras asignaciones, bonos o cláusulas en el futuro, cuando la necesidad de moderar las expectativas salariales e inflacionarias no sea tan acuciante.

Los más opositores, en cambio, salieron a cuestionar la imposición de un “tope a las paritarias”. El coordinador del Observatorio de Datos Económicos y Sociales de la CGT Azopardo, Jorge Sola, explicaba en la última edición de El Economista: “De ser paritarias libres han pasado a ser ‘paritarias libres siempre y cuando no pasen el 27%’. Lejos de reclamar hacia los empresarios, algunos están reclamando al Gobierno porque llegaron a un acuerdo pero no fue homologado por el Ministerio de Trabajo”.

Quien mejor expresó el pedido de nominalidad que hacían desde los gremios fue el líder de la CGT opositora, Hugo Moyano. “Sepan propios y extraños que Camioneros no va a firmar por una cifra que no tenga un tres adelante”, dijo el dirigente camionero, que en reclamo de incrementos en torno al 35% y de la eliminación del impuesto a las Ganancias realizó un paro con movilización al Club Deportivo Español.

Sin embargo, algunos sindicatos lograron romper ese tope y así lo hicieron público. Luego de 26 días de conflicto, que incluyeron medidas de fuerza, los trabajadores del sector aceitero sellaron un incremento del 27,8% con adicionales que llevan la suba salarial hasta el 36,2%. Por su parte, otro que cerró un acuerdo tras varias semanas de lucha fue el gremio de bancarios. El incremento pautado contempla una suba de 27,8% más adicionales que llevan el salario al 33%.

Una primera lectura marca que el paro es el método más eficaz para forzar un acuerdo. Quienes pararon –como aceiteros y bancarios– y quienes amenazaron con hacerlo –como la UOM y Comercio– lograron resolver sus paritarias pocos días después de concluida su medida de fuerza.

Una segunda lectura es que, en aras de enviar un mensaje tanto al interior como al exterior del mundo sindical, los gremios opositores –como la Federación Aceitera y la Asociación Bancaria– presentaron como subas superiores al tope del Gobierno lo que los sindicatos afines al oficialismo –UOCRA, UOM, UPCN, SUTERH, Comercio– tuvieron que presentar como aumentos menores al techo impuesto.

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