Fútbol y economía

¿Cómo se financia el principal deporte argentino?

“El fútbol es un negocio millonario”, “los clubes se mantienen por los derechos de la televisación” y “las transferencias de jugadores dejan ganancias multimillonarias para los clubes”. Hay, en torno al principal deporte de Argentina, varias creencias que son vox populi. No obstante, muchas de ellas no son ciertas, o al menos deben ser matizadas.

A propósito de ello, se realizó un estudio –el primero en Argentina en medir el fútbol en términos económicos– acerca del financiamiento de los clubes en 2013 y su participación en la economía argentina. La investigación fue encargada por la AFA a un grupo de economistas de la Facultad de Ciencias Económicas encabezado por Ariel Coremberg. En diálogo con El Economista, el especialista en estadísticas y cuentas nacionales, comentó los principales hallazgos del estudio sobre el deporte que más pasiones moviliza en el país.

¿Cuáles fueron las principales conclusiones a las que llegaron?

La conclusión principal del trabajo es que el fútbol pasó desde hace algunas décadas de una actividad deportiva, asociada al entretenimiento y el ocio, para pasar a ser un espectáculo y un medio para las empresas, fundaciones y países para generar marketing y renombre. Y parecería que los clubes de fútbol no se apropian del todos los beneficios que genera el “producto fútbol”, entendiéndolo como el equipo y sus partidos.

Es decir, generan más ganancias para otros de las que se apropian ellos mismos.

Sí, por cada peso gastado por los clubes, se generan otros 3,7 pesos en otros sectores y que no ingresan en los clubes. Y esto no es un resultado único de Argentina sino también de Brasil, Inglaterra, España y otros países de Europa, pero para el conjunto del deporte y no solo para el fútbol. Es cierto que los clubes cobran un derecho por la venta de indumentaria registrada, pero es un porcentaje. La indumentaria se vende gracias a que estás vendiendo la camiseta de determinado club del cual hay seguidores. Lo mismo con los programas de fútbol y las horas de fútbol en los programas de noticias. Eso existe gracias al fútbol y a los clubes, pero los clubes no se apropian de buena parte de eso. Los clubes se llevan apenas el 20% de lo que genera el “producto fútbol”.

Eso podría ayudar a comprender un tema muy en boga hoy en día: la mala situación económica que atraviesan los clubes.

Pero hay un dato para mirar positivamente: los diez primeros clubes de Argentina, en euros, facturan el 10% de lo que lo hacen los equipos europeos como el Real Madrid, por ejemplo. Sin embargo, Argentina es segunda en el ranking FIFA de Selecciones y, en otros rankings no oficiales, los clubes argentinos aparecen dentro de los primeros 15 a 20 lugares. Eso quiere decir que los clubes de fútbol tienen una alta competitividad profesional, a bajo costo. Pero hay otro hallazgo al que llegamos sobre eso y es cómo se financian los clubes. Cuando uno ve la facturación que presentan los clubes, tanto por fútbol como por una menor parte de otros deportes, lo que ve es que son los socios los que más ingresos generan por sobre derechos de televisación, marketing y auspiciantes, transferencias de jugadores y otros ingresos. Contabilizando todo, gracias a la cuota que aportan los socios y a las entradas que compran, suman el 30% del total de los ingresos de su club. E incluso cuando se descuentan las transferencias netas de jugadores y otros ingresos, el aporte de los socios llega casi al 50% de los ingresos totales.

¿Esto es así en todas partes o es una característica de Argentina?

Es al contrario de Brasil, donde los clubes están sostenidos básicamente por los derechos de televisación, en el 50%, y también contrario a Europa, donde el marketing y los auspicios representan el 40% de los ingresos. Funcionan de forma totalmente diferente. Los derechos de televisación en Argentina aportan nada más que el 20%. El fútbol argentino se sostiene principalmente por la fidelidad de sus simpatizantes.

¿Y no por las transferencias de jugadores?

No, las transferencias son apenas 7% de los ingresos de los clubes. ¿Es el fútbol un negocio tan grande como se cree? Ese también es otro mito. Cuando comparás los 41.000 millones de pesos (casi 5.000 millones de dólares al tipo de cambio oficial de 2013), que facturaron en 2013 los clubes y los negocios asociados al fútbol gracias a él, significan 37% de la facturación de los shoppings del Gran Buenos Aires, 7% de la facturación de todos los supermercados del país, 60% de la facturación de YPF en 2013, el 2,2% del consumo de los hogares en Argentina. Un club promedio de Primera A, con facturación promedio de 144 millones de pesos, equivale a la facturación de dos locales de una cadena de electrodomésticos, como sucede también en otros países. La presencia en la sociedad es mucho más fuerte que su incidencia en la economía. Macroeconómicamente, el fútbol no mueve la economía de ningún país.

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