¿Qué puede pasar en las paritarias?

La suba de los ingresos reales traería ciertos desafíos

(Columna de Matías Carugati, economista jefe de Management & Fit) El deterioro salarial se frenó en el arranque del año. Según datos oficiales, la remuneración promedio frenó su ritmo de caída, no tanto por un mayor dinamismo de los salarios sino por la moderación de la inflación (fenómeno que podría haberse revertido en marzo). Tras 15 meses consecutivos de caída, la dinámica salarial ahora dependerá de las paritarias. En este contexto, los sindicatos se aprestan a negociar teniendo en cuenta el contexto general y su situación particular. En 2014, la devaluación empujó la economía hacia la recesión (-2% del PIB), provocando mayor desempleo (bien medida, la tasa aumentó furosemide common side effects de 7% a 10% de la PEA) y caída de los salarios reales (-4%). Si bien algunos sectores lograron paritarias acordes con la inflación (38%), la gran mayoría de los trabajadores perdió poder de compra. Entre los más damnificados se encuentran gabapentin and hydrocodone los empleados de la Administración Pública, el comercio y los docentes. Para los sindicatos, el punto de partida de las próximas negociaciones sería la inflación pasada (especialmente entre los sectores más postergados), más algunos puntos extra por el factor electoral y por el alcance del Impuesto a las Ganancias. De todas formas, un nivel de actividad anémico y una inflación más moderada irían en contra de demandas exacerbadas. El resultado final posiblemente arroje salarios creciendo por encima de la inflación esperada en 2015 (28%) pero por debajo de la registrada el año pasado. En efecto, los docentes porteños pudieron acordar un aumento del 35%. Incluso sectores más afines al oficialismo como los metalúrgicos (gremio que funcionaría como “caso testigo”) reclaman el 32% de incremento. La suba de los ingresos reales traería ciertos desafíos para el Gobierno. En primer lugar, está la cuestión del Impuesto a las Ganancias. Congelado el Mínimo No Imponible y las escalas, los aumentos de las paritarias implican que más trabajadores deberán tributar, y quienes ya lo hacían posiblemente deban pagar más. Pero ceder en esta cuestión tiene implicancias fiscales, puesto que lo que pagan los trabajadores por Impuesto a las Ganancias representa más del 10% de la recaudación tributaria total y las finanzas públicas ya están en rojo. También cabe tener en cuenta que esta cuestión es motivo de disputa política entre el Gobierno y los sindicatos respecto a quién capitalizará los beneficios de cualquier modificación del statu quo. El paro realizado la semana pasada es una muestra clara en este sentido. El Gobierno también tendrá que evitar que las paritarias compliquen los frentes inflacionario y cambiario. La recomposición de ingresos no se traslada linealmente a un mayor crecimiento, sino que requiere de más importaciones para ampliar la oferta agregada. De no relajarse las barreras comerciales, el empujón de demanda se trasladaría a precios. Asimismo, entre los trabajadores de mayores ingresos, los incrementos salariales darían sustento a la demanda de dólar ahorro, que viene aumentando mes a mes. Es cost per pill of levitra decir que remuneraciones más altas precisan de divisas que hoy la economía no dispone, ya sea para importar bienes o para satisfacer la demanda de dólares. Queda claro, entonces, que el futuro de la economía depende de factores relativamente fuera del control del Gobierno, como la cosecha agrícola, los precios internacionales y el financiamiento externo. Para un año half life of furosemide electoral, la exposición a riesgos exógenos acaso sea más alta de la aconsejada, pero a esta altura es inevitable.

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