“La relación con China aumenta la primarización”

Entrevista a Ariel Slipak

Ariel Slipak es economista de la Universidad de Buenos Aires, investigador del Conicet y especialista en la relación sinoargentina. En una entrevista con El Economista, el analista opina sobre los últimos acuerdos con el Gigante Asiático y propone cambiar la postura de la política exterior para tratar de buscar una asociación menos asimétrica.

¿Cuál es el balance de la última visita del Presidente de China, Xi Jinping, a la Argentina?

La visita Xi Jinping trazó una continuidad con la de Hu Jintao de hace diez años. Hoy se proclama el pasar de una asociación estratégica a una asociación estratégica integral. ¿Pero qué implicancias tiene esto? No demasiadas. Si bien en el discurso de los dos Gobiernos se menciona una relación ganar-ganar (win-win), con la posibilidad de que la Argentina le exporte a China productos con mayor contenido de valor agregado, esto no viene sucediendo. La orientación de las exportaciones argentinas tiende cada vez más hacia lo primarioextractivo.

¿Los acuerdos de financiamiento, infraestructura y energía siguen esta lógica?

Generalmente los acuerdos de infraestructura están atados a la compra de maquinaria china e incluso se pone como condición que los proyectos sean dirigidos por ingenieros chinos. Y la energía y la infraestructura garantizan el abastecimiento de los productos para China. En los últimos diez años, los préstamos a los países de la región apuntan, también, a cambiarlos por commodities. La firma del swaps de monedas tiene que ver con el despliegue de esto: el aseguramiento estratégico de los productos básicos.

¿Este es un mecanismo habitual en las relaciones internacionales y de cooperación de China con América Latina?

China no se mete con la política fiscal, monetaria o de derechos humanos. Lo que caracteriza a la política exterior china es el pragmatismo y lo que la guía es abastecerse de productos extractivos primarios: petróleo, soja, carnes, cobre, mineral de hierro. Con esta premisa se caracterizaron primero sus relaciones con Africa y después con América Latina. Ya lo dijo el líder Deng Xiaoping: “No importa de qué color es el gato, sino que lo que importa es que cace ratones”.

¿Cuál debería ser la postura frente a esta política?

Primero hay que reconocer que existe una visión equivocada. China se presenta como un país en vías de desarrollo, como un país emergente y toma el discurso latinoamericano de la cooperación Sur-Sur. Pero, en realidad, China es una gran potencia. Está entre las primeras economías del mundo, es el primer prestamista de Estados Unidos, es la segunda potencia militar del planeta y es el mayor tenedor global de reservas. Las relaciones de reciprocidad y mutuo beneficio en este contexto son muy difíciles.

¿Hay posibilidad de lograr una relación menos asimétrica y más equilibrada?

Con los países de América Latina y el Cono Sur China prioriza una estrategia de negociación bilateral. Esto va en contra de la retórica que dice que frente a las grandes potencias, los países de América Latina y especialmente los del Cono Sur deberían negociar de manera multilateral. A mi parecer la primera estrategia para lograr una relación equilibrada es tratar de negociar multilateralmente con China. De todas maneras, es muy complicado porque, por ejemplo, países del Mercosur como Paraguay no tienen relaciones diplomáticas con China.

¿Cambia en algo la consolidación de los BRICS?

Los BRICS proponen e institucionalizan el multilateralismo pero China negocia con cada país de forma bilateral y rompe de alguna manera con la integración regional. China no solo desplaza en importaciones y exportaciones a Estados Unidos y a la Unión Europea sino que desplaza la canasta importadora desde Brasil. Un problema para Brasil es que China es proveedor de insumos industriales y bienes durables de producción de todo el Cono Sur.

¿Qué lugar ocupa la Argentina en la agenda de las transnacionales chinas?

La Argentina no está en el tope de la agenda como Brasil, pero avanzan en los sectores relacionados con el abastecimiento de productos básicos: petróleo, soja, lácteos. Las inversiones de estas empresas siguen la misma lógica: a pesar de los problemas energéticos que tiene la Argentina, el único país donde se exportó más crudo fue a China. Y esto a través de las empresas chinas que operan en el sector.

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3 Comments

  • VICTOR dice:

    LOS CHINOS PRODUCEN PARA LOS CHINOS ,CON MANO DE OBRA CHINA ,CON DINERO CHINO ,Y EXPORTAN PRODUCTOS CHINOS. ESTA ES EL PENSAMIENTO FILOSOFICO DE LOS CHINOS.EL RAZONAMIENTO ES AST PERO SE TOPARON CON LOS ARGENTINOS ,Y ESTA MANERA DE ACTUAR Y PENSAR SE LES CAYO POR QUE EL PRESTAMOES PARA INVERSION DE OBRAS DE INFRAESTRUCTURA NO SE PUEDE REALIZAR POR ELESTADO QUE SE ENCUENTRA LA ARGENTINA EN DEFAULT. VICTOR LA PLATA

  • VICTOR dice:

    LOS CHINOS PRODUCEN PARA LOS CHINOS ,CON MANO DE OBRA CHINA ,CON DINERO CHINO ,Y EXPORTAN PRODUCTOS CHINOS. ESTA ES EL PENSAMIENTO FILOSOFICO DE LOS CHINOS.EL RAZONAMIENTO ES AST PERO SE TOPARON CON LOS ARGENTINOS ,Y ESTA MANERA DE ACTUAR Y PENSAR SE LES CAYO POR QUE EL PRESTAMOES PARA INVERSION DE OBRAS DE INFRAESTRUCTURA NO SE PUEDE REALIZAR POR ELESTADO QUE SE ENCUENTRA LA ARGENTINA EN DEFAULT. VICTOR LA PLATA

  • […] se caracterizaron primero sus relaciones con Africa y después con América Latina”, explicaba en una entrevista que concedió hace algunos meses a El Economista. Efectivamente, el 95% de las exportaciones […]

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