Mejoran las finanzas provinciales

Por la mayor presión tributaria

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Mientras el escenario económico del país se torna más complejo por razones macroeconómicas (competitividad, inflación y fiscales), se suman los efectos de una transición política que no parece sencilla tras las elecciones de octubre. A nivel del Gobierno Central abundan los análisis respecto a la dinámica insostenible de los subsidios económicos, el consecuente deterioro fiscal y el financiamiento que le provee el Banco Central con consecuencias inflacionarias. Por ello resulta oportuno indagar sobre lo que está sucediendo con las finanzas en el nivel de los gobiernos provinciales, y las perspectivas para 2014.

Como punto de partida se recuerda lo sucedido en 2012, cuando los gobiernos provinciales mostraron un déficit primario de aproximadamente $15.000 millones (0,7% del PIB), un valor 27% superior al observado en 2011 ($12.100 millones). Incluyendo el pago de intereses, el año pasado se tuvo un resultado financiero negativo de $20.319 millones (1% del PIB). En tal año existió un buen desempeño de la recaudación tributaria propia (creció en torno al 30%), producto no sólo de la inflación sino también del incremento en la presión impositiva legal en muchas provincias ante la necesidad de compensar una desaceleración en las transferencias automáticas de impuestos nacionales (26,9%), pero especialmente en las transferencias de índole discrecional (6%).

Los efectos de la suba en la presión tributaria subnacional se perciben todavía en 2013, en el que la recaudación propia y en Ingresos Brutos crece a un ritmo estimado del 47% y 49% en el acumulado a agosto, respectivamente. En las principales jurisdicciones se tienen los siguientes valores para la variación en el total de recaudación propia: Buenos Aires, suba de 50,8% entre enero y julio; CABA, suba de 6,9% en el mismo período; Córdoba, suba de 43,7% entre enero y agosto; Santa Fe, suba de 41% en el primer semestre y, por último, suba de 45,5% en Mendoza entre enero y agosto. Como punto de referencia, en los primeros ochos meses del año la recaudación tributaria nacional creció al 28,1%.

Otro componente importante en los ingresos provinciales lo constituyen las transferencias que le efectúa el Gobierno Nacional, que en el primer semestre de 2013 vienen creciendo al 31,6% interanual. Estas se componen de los recursos transferidos automáticamente (Coparticipación y Leyes Especiales), con una suba del 33% interanual; las transferencias corrientes, que aumentan 12% y las de capital, 31,2%.

El gasto en las provincias

Con datos disponibles para la primera mitad del año para las principales provincias (Buenos Aires hasta abril), se observa que el gasto primario del consolidado de estas cinco provincias (que representan más del 55% del total de gasto del consolidado provincial) está creciendo en torno al 33% anual. El gasto en remuneraciones al personal, principal concepto a nivel de gasto provincial, presenta un crecimiento próximo al 28%, donde se destaca que la CABA (42,3%) y Mendoza (35%) denotan guarismos por encima del promedio ponderado. El gasto de capital, para el consolidado de estas provincias, muestra un crecimiento en torno al 31% anual, explicado básicamente por el importante incremento que tiene esta erogación en la CABA (92%), la cual representa el 35% del total de gasto en capital de la suma de estas cinco jurisdicciones grandes. La provincia de Córdoba, con un crecimiento del 60% interanual en sus erogaciones de capital, es la segunda jurisdicción con mayor variación este año, observándose en cambio aún niveles de contracción tanto para Buenos Aires (-33,2%) como Mendoza (-6,3%), donde crece más el gasto corriente.

Proyecciones

Para la estimación final para el año en curso se espera un mayor crecimiento de los ingresos totales que en el año previo (31,9%), en que la recaudación tributaria propia crecerá a un ritmo muy elevado (40%), mientras los recursos por coparticipación y leyes especiales aumentarán en torno al 33%.

Por el lado de las erogaciones, en 2012 los gobiernos provinciales debieron frenar de manera considerable la obra pública para mantener controlado el gasto primario, esto es, en línea con los recursos disponibles. Para este año se espera un crecimiento levemente mayor. Se plantean dos posibles escenarios de gasto de capital: en el primero se espera que la obra pública crezca en el orden del 25%, mientras que en el segundo de mayor expansión se espera que esta se ubique en una variación próxima al 40%. Esta dinámica conduce a proyectar un déficit primario para el primer escenario de $ 6.400 millones en 2013 (0,2% del PIB) y un déficit financiero en torno a $ 13.900 millones (0,5% del PIB). Para el escenario de mayor expansión en el gasto, dichos guarismos se ubicarán en cerca de los $13.800 millones (0,5% del PIB) y 21.300 millones (0,8% del PIB), respectivamente.

En cualquier caso, se trata de resultados fiscales mejores que en 2012. El hecho que las provincias no pueden emitir moneda induce una restricción presupuestaria más fuerte que en el orden nacional, de modo que con aumentos en la presión tributaria y mejor perfomance recaudadora, más que por contención de erogaciones, las provincias lograrían reducir el déficit fiscal en 2013. Se trata de una buena base para afrontar un 2014 con mayores vencimientos de deudas, dado que se termina el período de gracia para pagar el capital de la deuda antes refinanciada con el Gobierno Nacional (las provincias evitaron pagar alrededor de $7.000 millones en 2012 y 2013).

Ante tal situación y en el tramo final de la administración gubernamental, lo más probable es que el poder central no acceda en 2014 a una nueva prórroga en los vencimientos de las deudas provinciales, sino más bien acuda a un trato discrecional, caso por caso y por ende arbitrario, premiando con mayores ayudas a los aliados políticos en un contexto de complicaciones fiscales crecientes para el nivel central de gobierno.

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