Los efectos de la supersoja

Un punto a favor del crecimiento 2013.

El precio de la soja es una variable importante para los productores agropecuarios, dado que se trata del principal cultivo nacional. Pero su área de influencia excede largamente la realidad de los productores y afecta la recaudación nacional y provincial y, también, la oferta de dólares comerciales que, en un contexto de escasez, adquieren aún más relevancia. No son pocos los analistas políticos, incluso, que consideran que el buen precio de la soja, y de las commodities en general, es uno de los motivos explicativos detrás del sostenimiento popular del kirchnerismo. Por lo tanto, y considerando que 2013 es un año electoral, que el precio de la tonelada de soja haya alcanzado un récord esta semana, aunque luego retrocediera, no es un dato para nada menor. Mientras a fines del año pasado merodeaba los US$ 400 por tonelada, ahora está en la vecindad de los US$ 600/tn.

¿Por qué está tan alto el precio? Según el consultor Gustavo López, de Agritrends, hay tres motivos principales: una cosecha 2011/2012 “mediocre” en EE.UU. y “mala y por debajo de las expectativas” en América del Sur; la demanda china que, en cinco campañas, aumentó 20 millones de toneladas su importación (según López, en 2013 el Gigante Asiático importará entre 61 y 62 millones de toneladas de soja) y, por último, una proyección mediocre para la cosecha sojera de EE.UU. en 2012/2013 producto de condiciones climáticas muy adversas. Este tercer factor, señala López, ha sido el responsable del alza del precio en las últimas semanas y será la explicación de por qué seguirán altos, al menos, hasta que se empiece a aclarar el panorama de lo que ocurrirá con la cosecha sudamericana del año próximo.

Según López, esta coyuntura permite augurar una muy buena cosecha de soja en la Argentina en 2013. Primero, porque las condiciones climáticas, debido a El Niño, serían más favorables y, segundo, porque se alcanzará un récord de hectáreas dedicadas al “yuyo”, tanto de primera como de segunda: 20 millones. Más aún, si los precios siguen incentivando a los productores a volcarse a la soja. “En el mercado a término para abril de 2013, se está negociando a US$ 330, un precio realmente excepcional”, explica López y aconseja a los productores aprovechar la oportunidad.

El analista Ricardo Baccarin, de Panagrícola, dice que mientras las lluvias no lleguen al corazón productivo de EE.UU. los precios seguirán firmes. Más allá de este motivo alcista, advierte que hay varios factores bajistas que podrían entrar en escena si la sequía americana se revierte o modera: el dólar en el mundo está firme; las tensiones financieras globales son importantes y el resto de las commodities, con el petróleo a la cabeza, están mostrando una tendencia declinante. “Por ahora, la soja está divorciada”, explica.

De acuerdo al economista Hernán del Villar, del Estudio Alpha, los beneficios de la suba del precio de la oleaginosa ya se sentirán este año. Según sus cálculos, el valor de la cosecha que aún no se vendió subirá entre US$ 1.500-1.800 millones y las retenciones tendrán un impulso adicional de $ 3.000 millones. Además, dice, contribuirán a cambiar las expectativas sobre la performance económica del país en 2013.

2013, ¿año de la soja?

La recesión sufrida en la Argentina en 2009 tuvo varios motivos. El principal, sin duda, fue la eclosión de la economía mundial a fines de 2008 y el derrumbe del comercio global en los trimestres subsiguientes. Pero también contribuyó, negativamente, la mala cosecha (volumen y precios) 2008/2009. La recuperación económica posterior, asimismo, se debió al rebote de la economía y el comercio global y, también, a la mejor cosecha 2009/2010. Considerando que la campaña 2011/2012 también fue mala (más en volúmenes que en precios), ¿en 2013, el agro, y especialmente la soja, jugarán el papel reactivador que tuvieron en 2010? Todo indica que sí. Según Baccarin y López, la campaña de soja 2012/2013, que comenzará a sembrarse en septiembre, podría rondar los 55 millones de toneladas y los precios serán buenos. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA, en inglés) proyecta la misma cifra.

Según el último informe del Estudio Bein (EB), la Argentina podría crecer entre 4 y 5% en 2013, “lluvia y cosecha récord mediante”. Según la consultora, una cosecha total de 113 millones de toneladas acompañada de buenos precios aportaría 1,3 puntos porcentuales al crecimiento de 2013. También habría mayor oferta de dólares (US$ 8.000 millones adiciones, según EB) lo cual, combinado con menores vencimientos de deuda, redundaría en mayor oxígeno cambiario (ver más en página 16). Según los cálculos de López, “si la soja sigue siendo la reina y los precios se sostienen”, el valor de la cosecha total del agro en 2012/2013 podría llegar a los US$ 35.000 millones de dólares y aportar US$ 10.000 millones en retenciones. Gracias, en gran parte, al tan denostado “yuyo”.

(De la edición impresa)

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4 Comments

  • juan dice:

    porque teniendo tan buenas condiciones para producir alimentos, estamos tan mal
    administrados-

  • Walter Rella dice:

    Soja a US$ 600 y 55 millones/tn…mamita! Si llega a crecer 4-5% como dicen el PIB en 2013, al Gobierno mal no le va a ir en términos económicos. Igual me parece que tienen que liberar algunos controles (dólares, importaciones, etc) y hacer algo más creíble con la inflación para recuperar votos de clase media y hacer una buena elección. No creo que sea tan importante la elección de 2013. No va a haber reforma constitucional (creo) aún con más del 40% de los votos. La gran duda es cómo le va al Pro en la PBA y qué pasa con Binner.

  • Luciano Ricchetti dice:

    Interesantísima nota que revela como los términos de intercambio han sido modificados para siempre en estas latitudes. Y como siempre, otra oportunidad que el mundo nos da para aprovechar. Espero que podamos industrializar mucho más el “yuyito”

    • Marcos Otero dice:

      No creo que los términos de intercambio sean sostenibles en el tiempo. Destinar todos los recursos a la siembra de un solo yuyo y para un solo país… me parece que van todos los huevos en una sola canasta.
      La soja es un producto para la clase pobre, el día que los chinos alcansen un buen nivel de vida van a dejar de comprar soja. Con las consecuencias que eso trae. De a poco van a ir (de hecho lo están haciendo) destinando sumas crecientes de su salario a productos con mayor valor agregado y desarrollo que hoy en día no les somos capases de brindar.
      No hay mucha ciencia detrás de esto, nosotros ya lo vivimos pero no aprendemos nunca.

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