La puja por los recursos fiscales

La Casa Rosada, Scioli y las provincias.

La resolución del conflicto entre la Nación y la provincia de Buenos Aires por el giro de fondos para pagar el aguinaldo dio ligar a múltiples interpretaciones políticas. Algunas se concentraron en determinar ganadores y perdedores en este episodio. Mientras que la Presidenta dejó de referirse al tema, el gobernador insiste en que la relación entre ambas jurisdicciones sigue sin sobresaltos. Daniel Scioli, al recibir los fondos, pudo frenar los paros de los empleados estatales bonaerenses. También demostró que su reclamo era justificado porque, finalmente, la Nación tuvo que hacer el desembolso.

A todos aquellos que le sugieren diferenciarse de Cristina, el gobernador les responde que aún no llegó el momento. Tiene claro que no puede simultáneamente hacer gestos de autonomía política y gobernar sin sobresaltos la provincia para lo cual necesita del apoyo del Gobierno Nacional. Eso sí, Scioli tiene en claro que no será el elegido de Cristina para sucederla. Eso significa que deberá pelear políticamente por su candidatura, lo cual implica diferenciarse, y confrontar llegado el momento. Pero todo lo que hizo en los últimos días va en sentido contrario y eso pone de manifiesto el estrecho camino por el que tiene que moverse el gobernador.

La Presidenta cuestionó abiertamente su capacidad de gestión dejando en claro que aquellos que quieran desmarcarse van a tener que prepararse para jugar fuerte. En ese sentido puede considerarse que se trató de una señal muy fuerte para el resto de los dirigentes políticos argentinos. Falta todavía mucho para 2015. Apenas transcurrió el 15% de un mandato presidencial sustentado en el 54% de los votos. En la Casa Rosada creen que cualquier especulación es prematura. Quienes busquen acelerar los plazos pueden llegar muy complicados a las próximas elecciones.

La puja entre la Nación y Buenos Aires debe servir para que todos se concentren en gobernar en esta etapa. También se ha desatado una controversia sobre las aptitudes para administrar en los distintos niveles de gobierno. La Presidenta criticó a Scioli pero otros funcionarios del Gobierno hicieron extensivos los cuestionamientos a otros gobernadores. Los números de las provincias están en rojo como consecuencia de que sus ingresos crecen a una tasa menor que los gastos.

Pero el Gobierno Nacional tampoco sale bienparado a la hora de analizar su desempeño fiscal en los últimos años. En 2012 los ingresos crecen a una tasa menor que en el pasado como consecuencia del enfriamiento del nivel de actividad pero los egresos se siguen expandiendo al 30%. Eso hace que se haya pasado de una situación de superávit a otra de déficit. Por eso más que competencia entre jurisdicciones se necesitan, en todos los niveles de gobierno, políticas consistentes para que no se incremente el desequilibrio fiscal.

Además, las provincias intentan resolver la situación aumentando la presión impositiva en el momento menos indicado para hacerlo dada la desaceleración del ritmo de actividad.

(De la edición impresa)

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