La economía, a tasas japonesas

Adiós a las “tasas chinas”.

El Fondo Monetario actualizó las proyecciones del informe Perspectivas Económicas Mundiales. Prevé un crecimiento menor al esperado este año y una recuperación para el próximo. Señala que la economía global se expandirá a una tasa más alta en 2013, básicamente, por el mejor desempeño de Estados Unidos y los emergentes.

Sin embargo, advierte que la recuperación mundial sufre un riesgo “alto” de detenerse. Pero la clave estará en las medidas que adopten los gobiernos para evitarlo. La actualización del reporte trae una novedad para la Argentina: el país no está beneficiándose del crecimiento mundial como ocurría tiempo atrás. La combinación resultante no es buena: la economía se expande al ritmo de los desarrollados y la tasa de inflación es superior a la de los emergentes.

Adecuación

El FMI publica dos informes al año sobre las perspectivas de la economía mundial. Uno en abril y otro en octubre. En el medio, y cuando la coyuntura lo amerita, recalcula las proyecciones y las da a conocer. En los últimos diez meses lo hizo dos veces producto de las inestabilidades financiera y política en el mundo. El organismo publica las revisiones de los principales países desarrollados y emergentes. Pero no de la Argentina. El informe Perspectivas de la Economía Mundial publicado en octubre último proyectaba que la Argentina crecerá 4,2% en 2012. Desde entonces el Fondo no volvió a actualizar el pronóstico para el país. Es probable que en la Asamblea Anual del FMI y el Banco Mundial, que se celebrará en Tokio en octubre próximo, el organismo revise a la baja la estimación.

La actualización que dio a conocer el Fondo en la semana, aún cuando no haya publicado datos nuevos sobre la Argentina, es suficiente como para hacer dos lecturas: el mundo seguirá jugando a favor del país y la economía abandonó las tasas chinas.

El mundo no se cayó

Entre las buenas noticias aparece la recuperación del comercio global tras la caída de comienzo de año. Esto ayudó a que las economías asiáticas y alemana se beneficiaran. El mundo seguirá creciendo el año que viene y eso es una excelente noticia para la Argentina. Es cierto que los riesgos de una desaceleración aún persisten, según señala el informe del FMI. Pero la posibilidad de una recesión global como ocurrió en 2009 ni se menciona.

Para la Argentina es una buena noticia porque en 2009 quedó demostrada su alta dependencia del ciclo internacional. Ese año hubo una caída del comercio global y sucedió la peor crisis económica mundial en ochenta años. La economía argentina se contrajo cerca de 2 puntos porcentuales. Ahora el organismo habla que el mundo crecerá menos de lo esperado en 2012. Pero crecimiento al fin. Para el año que viene calcula que la economía se expandirá a una tasa más alta.

Realidades distintas

Los pronósticos del Fondo marcan dos realidades muy distintas dentro del conjunto de la economía mundial. De un lado están los países desarrollados que crecerán 1,4% este año. Del otro, los emergentes que se expandirán al 5,6% anual. Entre los primeros el rango es amplio. Hay economías que cerrarán el año en recesión, como la española (1,5%) o la italiana (1,9%). Otras, como la alemana, crecerán levemente (1%). Y finalmente, están aquellas que tendrán una tasa de expansión superior al promedio. Estados Unidos (2%) y Japón (2,4%).

Entre los emergentes también la amplitud de los pronósticos es amplia. El recorrido de las proyecciones va desde un crecimiento promedio de 7,1% para Asia, a otro de 3,4% para América Latina. Por primera vez en mucho tiempo la región latinoamericana crece por debajo del promedio mundial. Respecto a la Argentina la noticia es que su economía no se expande a tasas como la de China (8%) o la India (6,1%). Si se toma en cuenta las estimaciones privadas sobre el crecimiento local, el país se encuentra más cerca de las tasas de Japón que de China.

Entre Alemania y Japón

En los últimos años la Argentina creció a tasas chinas. Su economía no sólo se expandió a un ritmo superior al de sus vecinos sino que se situó entre las más altas del mundo. Pero eso tuvo su costo y es que registró tasas de inflación más altas que las del resto. La desaceleración de la actividad en los últimos meses provocó que la tasa esperada de expansión del producto se redujera notoriamente. Según el último informe del Estudio Bein el producto bruto crecerá 2% en 2012. A principios de año se hablaba de 5%. El crecimiento de la Argentina se situará en algún lugar entre las tasas japonesas y las alemanas.

(De la edición impresa)

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