La atención virará a EE.UU.

Se acercan importantes definiciones políticas y económicas.

En los próximos meses, la atención de la prensa económica global cruzará el Atlántico, y no porque los problemas que aquejan a Europa se hayan solucionado. El motivo es que se acercan definiciones importantes en Estados Unidos.

En primer lugar, se aproxima el 6 de noviembre, fecha estipulada para las elecciones presidenciales que enfrentarán al presidente actual, Barack Obama y al retador republicano, Mitt Romney. Será una campaña de alto voltaje político y en el cual la economía ocupará un rol central. Las encuestas marcan una batalla pareja.

En segundo lugar, la principal economía del mundo está perdiendo impulso, tal como admitió el presidente de la Reserva Federal (Fed), Ben Bernanke, recientemente. La prensa estará más atenta que de costumbre a los datos de empleo, consumo y crecimiento de EE.UU. y, también, a las decisiones que adopte la Fed. El 31 de julio será la próxima reunión de los hacedores de política monetaria y, dados los datos bajistas recientes, son muchos los que especulan con una nueva ronda de estímulos. Otros creen que Bernanke evitará tomar decisiones durante la campaña electoral y esperará hasta noviembre para analizar darle un nuevo impulso expansivo a la política monetaria, ya sea vía QE 3 u otra opción.

Por último, los legisladores deberán debatir sobre la espinosa cuestión fiscal. Podría haber una negociación lenta y compleja como la que acompañó a la discusión sobre el techo de la deuda en el verano boreal pasado y produjo mucho nerviosismo en los mercados. EE.UU. se acerca a un “precipicio fiscal” (fiscal cliff, en inglés): un combo de reducción de gasto público y subas impositivas que podrían provocar una recesión a comienzos de 2013, dijo Bernanke. De acuerdo a cómo resuelvan los legisladores este equilibrio entre la posición fiscal del Estado y la reducción del déficit de mediano y largo plazo dependerá buena parte del crecimiento de EE.UU. en 2013. Las expectativas sobre 2013 también dependerán de los resultados de las elecciones presidenciales y de los posibles coletazos que podrían provenir de Europa, en caso de que la crisis no se solucione. Por todo esto, la atención sobre EE.UU. crecerá en los próximos meses.

(De la edición impresa)

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