El segundo semestre

Será mejor que el primero.

(Columna del economista Rodrigo Alvarez Litre, socio y director de Analytica)

El futuro económico de la Argentina divide a la profesión. Hay quienes piensan que sólo resta esperar una profundización del enfriamiento hasta el punto de proyectar una recesión y en la vereda opuesta nos encontramos los que anticipamos cierta mejoría en los próximos meses. Es claro que el ritmo de actividad económica no fue bueno durante el primer semestre. De hecho, fue de mejor a peor, lo que respalda la visión de los más pesimistas. En el segundo trimestre el Gobierno concentró varias decisiones de elevado voltaje. Se destacan la estatización parcial de YPF, la profundización de los controles a las importaciones y el cepo total a la compra de dólares para el atesoramiento. Todo en un marco de una pobre y, muchas veces, confusa comunicación oficial. El shock sobre las expectativas fue fuerte, no sólo por el peso específico de las medidas sino también por las especulaciones generadas durante esos meses. Parálisis, incertidumbre y retracción fueron denominador común en empresas y familias por igual.

El contexto internacional suma luces y sombras. Lo más positivo ha pasado por la elevada cotización de la soja. La preocupación es el ritmo de crecimiento global. Básicamente porque la crisis europea sigue en franco desarrollo y afectando los niveles de actividad de nuestros principales socios comerciales. Por caso, la producción industrial de Brasil acumula una baja de 3,4% interanual en los primeros cinco meses del año.

El impacto final de esta conjunción de factores fue fuerte, incluso en los rubros menos sensibles. Entre enero y mayo el consumo de alimentos, bebidas, cosmética y limpieza creció 1,6%, bastante por debajo del 2,4% acumulado en 2011. En los supermercados estos registros fueron 0,4% y 2%, respectivamente. Para los gastos más suntuarios el freno fue mucho más abrupto. Las ventas de los shoppings crecieron 0,5% entre enero y mayo contra casi 7% en 2011. En el caso de los autos nuevos, subieron 3,5% en el primer semestre frente al 27% del año anterior. Es obvio que la demanda de inmuebles se desplomó al ritmo de las trabas a la compra de divisas y a la incertidumbre generada por el dólar “blue”.

Por el lado de la oferta, la actividad de construcción registró caídas luego de acumular tasas de crecimiento en torno de 10% el año pasado. La industria, por su parte, sufrió el frío de la demanda brasileña y el shock de expectativas negativas del segundo trimestre. Para los que dicen que el mundo no tiene ninguna relevancia, las exportaciones de autos se desplomaron 28% básicamente por Brasil. Frente a este panorama gris, la perspectiva para el segundo semestre del año es algo más favorable. En primer lugar porque difícilmente se pueda sumar una conjunción de factores tan estresantes para las expectativas como los que se dieron entre abril y junio pasado.

El Gobierno ha logrado acotar al mínimo la fuga de capitales y ahora busca moderar los daños colaterales del cepo mediante políticas específicas. Por ejemplo, con la línea de créditos a tasa subsidiada con fondos de la ANSeS ($20.000 M) destinada a la construcción de viviendas. En igual sentido apunta la medida que obliga a los bancos a volcar 5% de sus depósitos privados a créditos productivos de largo plazo y a tasas subsidiadas (15%). Si bien ninguna de estas medidas tendrá efectos inmediatos, los cierto es que ratifican la voluntad oficial de estimular –con estilo propio– la inversión. De hecho es probable que en los próximos meses se sumen otras destinadas a apuntalar el nivel de actividad. Sin alterativas de ahorro, una parte importante de los pesos “acorralados” se volcará a consumo e inversión. La inflación y las tasas reales negativas de interés siguen siendo un importante estímulo al gasto. En este sentido, los recientes aumentos salariales acordados en distintos gremios van a revitalizar el consumo. Las familias venían sintiendo el impacto de la inflación y de la demora en el cierre de las paritarias.

Por último, es de esperar que las políticas de estímulo que viene aplicando Brasil comiencen a reactivar la demanda interna del principal socio del Mercosur. Desde medidas macro como la baja en la tasa de interés de referencia hasta políticas específicas para estimular la industria automotriz, integran el menú desplegado por Dilma Rousseff. En este sentido se destacan el aumento del IPI para los vehículos extrazona, la liberación de encajes bancarios para los créditos destinados al financiamiento de automóviles nuevos y la reducción en la tasa de los créditos prendarios. Con este impulso Brasil debería exhibir las mayores tasas de crecimiento sobre el último trimestre del año y traccionar a la industria argentina.

Por último, es bueno recordar que el segundo semestre del año pasado constituye una base de comparación mucho más modesta que el primer semestre. En particular, el tercer trimestre de 2011, por la fuga de capitales y la parálisis previa a las elecciones presidenciales.

(De la edición impresa)

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8 Comments

  • Sebastian Torres dice:

    Jajajajaja!!! Contate uno de gallegos!!!
    En serio sos economista?

  • Juan dice:

    Creo que en la vereda en que se encuentra está solo. “El estilo propio de estimular la inversión”, con todo respeto me parece un absurdo.

    • Walter Rella dice:

      Juan, el Estudio Bein, que es bastante buen predictor (la pifió varias veces, igual), también cree lo mismo. Incluso habla de 4-5% de crecimiento para 2013. Pero hablando del 2do semestre, no sólo Estudio Bein cree que será mejor, incuso Broda dijo que podría ser así. Yo personalmente coincido. Igual decir que va a ser mejor que el 1er semestre no es nada muy entusiasmante: es pasar de 6 meses malos, o muy malos, a otros no tan malos. Lo creo por varios motivos: Brasil crecerá un poco más, la soja a US$ 600 es un push fenomenal de expecatativas (más si la campaña es de 110 millones/tn, según Grobo), en el último trimestre la base de comparación vs. 2011 va a ser más baja, pueden llegar a impactar los planes de vivienda y otras medidas, empiezan a hacer efectos los nuevos acuerdos salariales, etc. Lo que más me preocupa es la inflación. También hay qye ver qué pasa luego del pago del Boden en agosto.

      • cf dice:

        Quienes no sabemos de economia ,no podemos opinar. Lo que si puedo decirte que el precio de la soja esta alto PERO por la sequia queda muy poca soja.La mayoria de los productores tuvieron que vender lo poco que se cosecho para pagar sus deudas y los que tienen mas espalda ppuede que es quede algo;pero en suma queda muy poca soja para venta

      • cf dice:

        Perdon me olvidaba decirte Walter que ayer salio el numero final de cosecha de soja y fue de 39900 millones de tn. o sea 70000 menos que lo que dijo grobo

  • Walter Rella dice:

    cf, me refería a la cosecha 2012/2013. La actual, como decís vos, fue mala. Menos de 40 millones/tn en soja de las cual se vendió casi toda, aunque algo quedó y le dará un push a las expos y las retenciones.

    • Alejandro dice:

      Perdon Walter no se puede tener en cuenta la cosecha 2012/13, podemos hablar del remanente de 2012, quien te puede asegurar el precio de la soja a futuro? En el precio actual de la soja hay un fuerte componente especulativo, sumado claro a la sequia en EEUU. Quien podia pronosticar el precio de la soja actual a fines del año pasado?
      Saludos

  • EDUARDO dice:

    SEÑORES ESTAMOS EN UN PERIODO CONVULSIONADO POR LAS MALAS PRACTICAS DE EL ULTIMO DECENIO, LA CONSTANTE VIOLACION DE LAS NORMAS CONSTITUCIONALES Y SUS INSTITUCIONES, CON POLITICO QUE SON MALOS ADMINISTRADORES.
    LA SITUACIONA MI HUMILDE ENTENDER ES CRITICA. SE VIENEN TIEMPOS DIFICILES.-

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